Si eres completamente ajeno a las cuestiones relativas al gimnasio, te encontrarás con un mundo que no es complicado pero que tiene sus secretos y en el cual muchas cosas pueden salir mal si no se llevan a cabo correctamente. Además, un buen entrenador puede ahorrarte, a la larga, mucho tiempo y dinero mostrándote el camino más adecuado hacia tus objetivos. En la mayoría de los gimnasios el personal está demasiado ocupado como para prestar atención individual a cada uno de los miembros, por lo que si dispones del dinero suficiente como para pagar a un entrenador personal, te recomendamos que lo hagas.